UNA REALIDAD LETALMENTE NUBLADA

UNA REALIDAD LETALMENTE NUBLADA

Kaleydoscopio

A diario 15.9% de los mexicanos adultos (unos 10.9 millones) inhala el humo de tabaco que les puede causar trastornos de salud mortales, como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), cáncer (principalmente de pulmón, boca, laringe, esófago, vejiga, riñón y páncreas) y coágulos de sangre que provocan un ataque cerebrovascular o cardiaco.

Es una dependencia difícil de abandonar: 72.1% de los fumadores afirma que están interesados en dejar de fumar, sólo 10.9% lo logra. Es que en esta adicción tienen que ver factores físicos y sociales que dificultan su abandono.



“En primer lugar, el tabaco contiene una sustancia llamada nicotina, la cual es más adictiva que el alcohol y otras drogas. Dicho químico genera una sensación placentera, al tiempo que distrae al fumador de las sensaciones desagradables, lo cual refuerza el deseo de fumar”, según Juan W. Zinser Sierra, médico-oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología, y presidente del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo.

El peligro es mayor: una vez que una persona termina un cigarro, los niveles de nicotina en sangre disminuyen gradualmente, lo cual genera nuevos deseos de fumar.

En particular, la nicotina en sangre baja al ingerir alimentos, por lo cual es frecuente que algunas personas fumen tras las comidas, refiere el especialista. Al mismo tiempo, el sistema nervioso se va adaptando a la nicotina, lo cual incrementa la necesidad que tiene el organismo de consumirla.

Así, con el paso del tiempo, la persona se vuelve dependiente físicamente al cigarro, de manera que cuando intenta dejarlo experimenta síntomas de abstinencia desagradables incluyendo ansiedad, ira, mareos, somnolencia, aumento del apetito, dolores de cabeza y trastornos del sueño, explica Zinser Sierra.