UN ENEMIGO DE LA VIDA EN MÉXICO

Rosa Méndez

La hipertensión es una enfermedad crónico-degenerativa, es decir que se controla pero no se cura, y que tiene que ver con la elevación de la presión arterial.  Informes del Instituto Mexicano del Seguro Social indican que afecta alrededor del 35% de la población.

Un asunto de cuidado es que su detección se realiza tardíamente en la mayoría de los pacientes; incluso, existen casos de personas que descubren que son sus víctimas hasta diez años después de padecer e.



La detección oportuna y la prevención se deben a la falta de cultura; prevenir esta enfermedad podría evitar complicaciones tales como predisposición a la arterioesclerosis (obstrucción de arterias), infarto del corazón o cerebro y hemorragia cerebral, que puede desencadenar en la muerte.

El Programa PREVENIMSS fomenta la importancia de mantener una vida saludable a través de una alimentación balanceada, actividad física y visitas periódicas al médico para conocer las condiciones de salud.

La doctora Gabriela Borrayo Sánchez alerta sobre que  ello es necesario tomar en cuenta los factores que predisponen este padecimiento: antecedentes familiares, sobrepeso, obesidad, estrés, falta de actividad física y alto consumo de azúcares, grasas y sal.

Este padecimiento, agrega, afecta a partir de los 50 años; pero existen casos en niños y jóvenes con problemas de obesidad que aumentan el riesgo de desarrollarla.

Algunos de los síntomas pueden ser dolor de cabeza, alteración de la visión, zumbido de oídos, falta de aire, síntomas que refieren una alteración cardíaca, por lo que se debe determinar se trata de hipertensión. Por ello, es necesario estar atento a las alteraciones que se presenten y acudir de inmediato al médico. VIS