LOS PELIGROS DE LA HERBOLARIA

Apuntes de Vida… Idea Segura

Cuando los pacientes no están satisfechos con la atención médica, algunos se vuelcan hacia los productos herbarios con la creencia que “pueden ayudarlos a controlar afecciones crónicas o mejorar su salud y evitar futuras enfermedades”, indica el doctor Arshad Jahangir, cardiólogo de Mayo Clinic en Arizona.

“En realidad, los pacientes están dispuestos a gastar de su propio bolsillo casi lo mismo o más en remedios herbarios que en la atención médica normal”.



Dos encuestas a nivel nacional realizadas en 1990 y 1997 descubrieron que la cantidad de consultas a proveedores de atención complementaria y alternativa aumentó de 427 millones a 629 millones, mientras que la cantidad de consultas a médicos de atención primaria permaneció básicamente igual.

Algunos ejemplos de productos herbarios y sus efectos adversos sobre el control de enfermedades cardíacas son los siguientes:

La hierba de San Juan o hipericina, que normalmente se usa para tratar la depresión, ansiedad y trastornos del sueño, entre otros problemas, disminuye la eficacia de los medicamentos y contribuye así a la recurrencia de arritmias, hipertensión o aumento en los niveles de colesterol y riesgo de futuros problemas cardíacos.

La ginkgo biloba, que supuestamente mejora la circulación o agudiza la mente, aumenta el riesgo de sangrado en quienes toman warfarina o aspirina.
El ajo, que supuestamente favorece el sistema inmunológico y generalmente se usa por sus propiedades para bajar el colesterol y presión sanguínea, también puede aumentar el riesgo de sangrado entre quienes toman warfarina.

“Estos productos herbarios se han utilizado durante siglos, mucho antes de que existieran medicamentos cardiovasculares, y si bien pueden ofrecer ventajas, también es necesario estudiarlos científicamente para definir mejor su utilidad y, lo más importante, identificar sus posibles daños al tomarlos conjuntamente con medicamentos de beneficio comprobado para pacientes con enfermedades cardiovasculares”, señala Jahangir.

“Pacientes, médicos, farmacéuticos y otros proveedores de atención médica deben conocer los posibles daños que estos productos herbarios pueden conllevar”.

Además de educar mejor al público sobre los riesgos de consumir productos herbarios, tanto pacientes como médicos deben conversar activamente sobre el consumo de productos de venta libre, sea medicamentos, suplementos o remedios herbarios, conjuntamente con medicamentos recetados. VIS