LAS NUEVAS RELACIONES HUMANAS

relacionApuntes de Vida… Idea Segura

Hasta hace unos años, se decía que los jóvenes tenían prisa por casarse, formar una pareja y establecer las bases de una familia para toda la vida. Hoy, el apuro parece ser para terminar con el matrimonio por la vía del divorcio, cuando apenas pasan unos cuantos años.

Este cambio se debe a que “estamos edificando una cultura de relaciones light, donde a la menor provocación se toma la decisión de divorciarse, sin darse cuenta que las causas de la separación se van a seguir presentando en futuras relaciones”, explica el doctor José de Jesús González Núñez, director del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS).



Separación al alza

Las cifras revelan la profundidad de la crisis, pues las tasas de divorcio en México se han disparado exponencialmente en los últimos dos años y medio. De cada 100 parejas que se unen matrimonialmente, cerca del 20% terminarán por divorciarse antes de cumplir cuatro años de casados.

Una manera de entender los problemas conyugales y no correr en la pista de la separación es visitar a un especialista. Con base en la experiencia en horas de análisis, dice el doctor González Núñez, podemos afirmar que la psicoterapia cumple con dos funciones ante este tipo de problemáticas:

1) Cuando las parejas tienen la voluntad de resolver sus conflictos, la psicoterapia resulta ser la herramienta ideal para rescatar el matrimonio
2) Cuando las parejas ya tomaron la decisión de separarse, lo harán de la manera más civilizada posible
Lección de vida

“La gente selecciona a sus parejas con base en ciertas características que asimilaron desde la niñez, es decir, de lo que vimos y percibimos de la relación de nuestros padres, lo bueno y malo”, menciona.

En el inconciente, agrega, las personas ponen en juego las características cuando establecen una relación de pareja en la juventud o adultez. Por lo general, repetirán esos moldes. “Esto no sólo abarca a las relaciones afectivas, sino a cualquier otro tipo de convivencia que tengamos, como por ejemplo la amistad o el trabajo”, señala.

Para la doctora Adriana González Padilla, directora de la licenciatura en Psicología del IIPCS, en el trabajo de psicoterapia, quienes están por divorciarse pueden percibir que los motivos que han derivado hacia la separación, se han presentando de manera recurrente en relaciones pasadas.

“Si no son capaces de analizar y de solucionar estos conflictos, los seguirán como sus sombras el resto de sus vidas. Por lo general, a los pacientes les decimos: Mejor solucionen los conflictos con su pareja actual, para que no los trasladen a otras relaciones”, advierte.

Según González Núñez, en muchos casos el divorcio es necesario: “Cuando la relación es insostenible o existen abusos, maltratos e incluso golpes, ahí es cuando no hay otra solución más que la separación, en estos casos la labor del psicoterapeuta es hacer lo posible por disminuir el nivel de agresión para que la pareja pueda divorciarse sin tanto dolor.”

Las parejas pueden llegar al consultorio “mentalmente divorciadas”, por lo que la labor del psicoterapeuta es contener la agresividad con el objeto de que la conclusión sea menos tortuosa. Lo adecuado en estos casos es un análisis con la pareja, con el fin de que no repitan esos conflictos en relaciones futuras.

Antes de tomar una decisión de divorcio, lo aconsejable es asistir a una psicoterapia de pareja, coinciden los especialistas, lo mismo en que “es mejor reconstruir una relación de pareja que tirarla, ya que si se edifica otra relación en un futuro tendrá las mismas condiciones que las anteriores y los resultados podrían volver a repetirse”. VIS