LAS CLAVES DE LA COMUNICACIÓN

bebeSofía Romero

El contacto, las miradas, las risas y las palabras son parte del vital mundo de la comunicación, que nadie ignora comienza entre madre e hijo durante el embarazo, los movimientos del bebé permiten a mamá saber si está tranquilo. La madre comunica su estado emocional al bebé mediante los cambios en el ritmo cardíaco y respiratorio, el bebé siente que algo agradable o desagradable sucede.

Esta comunicación continúa cuando nace el bebé. El recién nacido utiliza el llanto como recurso para expresar una necesidad, primero biológica, como tener hambre o frío y después social, como desear compañía, nos cuenta la psicóloga de Nesquik Betty Goldberg, quien agrega: “Nuestros hijos aprenden a comunicarse inicialmente imitando las acciones que ven a su alrededor, primordialmente en su familia”.Sugerencias para comunicar adecuadamente:



• Que el mensaje que enviamos a nuestros hijos sea claro, lo cual implica que expresemos en forma concreta lo que pensamos, deseamos y sentimos. Dar mensajes o instrucciones claras y precisas. Por ejemplo: “No quiero que juegues con la pelota en la sala”. “Me gustaría ver tus juguetes en su lugar”.

• Observar al niño, prestarle atención y darle importancia a su comportamiento, es una manera de invitarlo a expresarse y un recurso para conocerlo. Reflejar sus sentimientos es una manera que nos permite que el niño se sienta comprendido. Por ejemplo: “Esos ojitos me dicen que estás triste”. “Cuando das esos brincos pareces muy contento”.

• Tener la sensibilidad y respeto para identificar cuando el niño quiere hablar o necesita privacidad y deseo de estar solo. Evita interrogarlos respecto a sus sentimientos. Por ejemplo: “Si no quieres que hablemos ahora, tú me dices cuando. Estaré en mi recámara si me necesitas”.

• Evita criticar a los hijos de manera agresiva. Es importante decirles sus errores de manera constructiva, enfatizando el hecho y no a la persona, utilizando ejemplos concretos de cómo pueden mejorar. Por ejemplo: “Me molesta que brinques en los muebles de la sala; todos debemos cuidar nuestra casa. Que te parece si brincas en el jardín”• Cambiar los mensajes negativos en positivos. Un mensaje positivo es aquel en el que decimos, de forma tranquila, qué hacer en vez de qué no hacer.

• Enseñar a nuestros hijos a comunicarse de forma asertiva, invitándolo a resolver los conflictos, escuchando su punto de vista con respeto y enseñándolo a expresar sus ideas y opiniones de manera clara y precisa. VIS