LA VIDA SIN DOLOR

dolorSofía Romero

El dolor es un asunto de cuidado, sobre todo porque muchas personas creen que –sobre todo con el paso del tiempo- es algo natural, como si la vida tuviera que vivirse con sufrimiento. Pero, la realidad es que la ciencia ha avanzado mucho en este terreno y cuenta con medicamentos capaces de aliviar los tormentos, como los causados por la neuralgia del trigémino o tic doloroso, al que especialistas consideran uno de los más intensos que un humano puede experimentar.

No tienen duda que se trata de un dolor insoportable, producto de una alteración del nervio trigémino y que ataca con mayor frecuencia en la edad adulta y principalmente en mujeres. Hace blanco en su víctima espontáneamente en lapsos de un segundo a dos minutos.

Suele aparecer en regiones llamadas “zonas gatillo”, en las que provoca al contacto y sus orígenes pueden buscarse en cambios de temperatura, masticar, hablar, comer, sonreír o bostezar e inclusive hasta lavar los dientes. Pero algo realmente malo es que este insoportable dolor se inicia en la región de la mandíbula, algunas veces puede extenderse a la mejilla e incluso a la zona del ojo.

Misterios dolorosos

Los expertos médicos cuentan que sus causas no están del todo claras, parece que este tipo de dolor se origina por una alteración en la función del nervio como consecuencia de la compresión de éste en algún tramo de su recorrido. El doctor Alberto Mimenza, especialista en neurología, dice que el factor detonante de este insoportable dolor es el contacto de una arteria sobre el nervio trigémino que al comprimirse se genera un daño y provoca su desmielinización.

La incidencia de este padecimiento es de cuatro a cinco casos por cada 100 mil habitantes y se han identificado dos tipos de neuralgia del trigémino: la primaria, donde se desconoce la causa y que es la más frecuente; y la secundaria, que es ocasionada por una enfermedad como un tumor cerebral, esclerosis múltiple o infección por herpes.

¿Cómo controlar el dolor?

Existen dos opciones para la reducción de este dolor, que incluyen la prescripción de un tratamiento farmacológico por un profesional de la salud, así como la cirugía, empleada generalmente cuando la administración de medicamento no ha dado los resultados esperados.

Para el tratamiento de este terrible sufrimiento hay alternativas terapéuticas que incluyen a los fármacos antiepilépticos, neuromodulares, medicamentos para la migraña y antidepresivos tricíclicos.

El doctor Mimenza dice: “Se ha demostrado que los analgésicos no representan una alternativa de tratamiento para las sensaciones dolorosas del nervio trigémino, pues su origen está relacionado con la lesión de un nervio. Hoy por hoy los profesionales de la salud contamos con neuromoduladores como pregabalina que ofrecen una reducción significativa en las sensaciones de dolor”. VIS