La gota mágica que atrapa todas las emociones

Silvia Ojanguren

El origen de L’Eau d’Issey es una gota única, ara y preciosa, una gota encantadora del agua que surge y fluye con calma. En 2016, esa gota inspiró una nueva era en la odisea olfativa iniciada por Issey Miyake en 1992.

El aroma del agua reinventado, con un secreto: la extrema pureza de un acorde límpido: L’Eau d’Issey Pure Eau de Parfum. En 2018, la gota de rocío cedió el paso al néctar, con la flor abierta de L’Eau d’Issey Pure Nectar de Parfum.



Hoy, con L’Eau d’Issey Pure Pétale de Nectar, Issey Miyake revela un nuevo instante de poesía pura:

“Una gota cae desde una flor abierta… y el néctar se convierte en un jardín en flor”.

Con L’Eau d’Issey Pure Pétale de Nectar, el maestro perfumista Dominique Ropion ofrece la versión más radiante de esta apetitosa creación floral en un Eau de Toilette transparente.

Esencias que enamoran: una pizca de jugo de pera suave y cristalino. Una gota generosa de rocío meloso, nacida de la rosa más pura, abriéndose bajo el sol cálido de la mañana. La rosa estalla en una profusión de pétalos cobrizos.

Con Pétale de Nectar, L’Eau d’Issey Pure se convierte en un jardín de flores teñidas por el alba, meciéndose en la fresca brisa marina del sensual acorde de ámbar gris y cashmeran, sello único de la trilogía. Una delicada explosión de aromas dulces y primaverales… en un torbellino de pétalos cobrizos.

lnspirado en la forma de una gota, imagen del agua por excelencia, el frasco concebido por el diseñador norteamericano Todd Bracher refleja la pureza de la fragancia. Para esta nueva etapa de L’Eau d’Issey Pure, un estilizado motivo de pétalos cobrizos se arremolina sobre el frasco y el estuche de color oro rosa néctar.

Un jardín de pétalos acariciados por el sol que evocan las deliciosas notas de Pétale de Nectar.