EL PERFUME DE LA VIDA DE ESTÉE LAUDER

EL PERFUME DE LA VIDA DE ESTÉE LAUDER

Silvia Ojanguren

El moño rosa, símbolo de la lucha contra el cáncer de Mama, es una herencia de vida de Evelyn H. Lauder, una mujer que marco tendencias en el mundo de la perfumería, que dio lecciones de decisión en el campo laboral, pero que sobre todo deja una honda huella por haber creado la señal con la cual el mundo entero lucha por la existencia femenina.

Ella era vicepresidente corporativa y directora de desarrollo de fragancias a escala mundial cuando a los 75 años murió a consecuencia de complicaciones de un cáncer de ovario no genético. Falleció el día 12 de noviembre en Nueva York, acompañada por su familia.
Deja una familia comprometida con su legado, su marido, Leonard A. Lauder, presidente emérito de Estée Lauder Companies; su hijo William, presidente ejecutivo de Estée Lauder Companies; su hijo Gary, director administrativo de Lauder Partners LLC, y su nuera Laura, esposa de Gary y socia general de Lauder Partners.
“Mi madre conservó fielmente la herencia de nuestra empresa y los valores que le inculcó mi abuela, Estée Lauder”, dice William Lauder, al recordar que con su “padre fueron socios en la vida y en los negocios… a medida que crecíamos, mi madre fue la brújula creativa y el pilar de nuestra fuerza. Mi familia y la empresa le rinden homenaje a la hermosa persona que supo ser”.
Fabrizio Freda, presidente y director general, no tiene duda: “Evelyn encarnaba el corazón y el alma de Estée Lauder Companies. Era la arquitecta principal de nuestra filosofía, nuestros valores y nuestra cultura. Era dinámica, creativa, inteligente, cálida, generosa y tenía un talento especial para conectarse con la gente. Su entusiasmo era tremendamente contagioso”.
Su vida es ejemplo del éxito femenino. Nacida en Viena, Austria, sus padres huyeron de Europa durante la ocupación nazi y se establecieron en Nueva York. En el viaje en barco que los llevaba a Nueva York, la pequeña Evelyn Lauder fue despertada por su madre para contemplar juntas la Estatua de la Libertad.
Más tarde ella recordaría este símbolo de esperanza como fuente de inspiración durante toda su vida.
En la universidad conoció a Leonard A. Lauder, el hijo mayor de Estée y Joseph Lauder, propietarios de la pequeña empresa familiar de cosméticos, y se casaron en 1959. Ese mismo año se incorporó al negocio familiar.
En 1968, ideó el nombre Clinique y fue la primera en usar el famoso delantal blanco de laboratorio que caracterizó a Clinique, luego de ser nombrada primera directora de capacitación de la marca.
En 1989, la señora Lauder asumió el cargo de vicepresidente corporativa principal y directora de desarrollo de fragancias a nivel mundial.
La señora Lauder era una líder filantrópica en Nueva York. Fue parte de la Junta de Supervisión del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering y de las juntas de la organización Central Park Conservancy y de la fundación Evelyn and Leonard Lauder Foundation.
Probablemente la señora Lauder sea más reconocida entre el público general por sus esfuerzos para generar conciencia sobre la salud de la mujer, una pasión que surgió como consecuencia de una experiencia personal con un cáncer de mama incipiente.
En 1992, fue coautora del Lazo Rosa, conocido en la actualidad como el símbolo mundial de la lucha contra el cáncer de mama, y lanzó la Campaña de Conciencia sobre el Cáncer de Mama de Estée Lauder Companies, o BCA, por sus siglas en inglés (www.bcacampaign.com).
Todos los años, la Campaña BCA recauda fondos a través de sus marcas, sus empleados y sus socios minoristas de todo el mundo para financiar la investigación sobre el cáncer de mama.
BCRF (www.bcrfcure.org) ha recaudado más de 350 millones de dólares y financia a 186 investigadores a nivel mundial.
‘Todos los años, en octubre, es extraordinario ver cómo nuestros empleados en todo el mundo se dedican con pasión a trabajar para la Campaña BCA. La misión de Evelyn se convirtió en nuestra misión, y su pasión en nuestra pasión. Ella nos inspiró a todos, y queremos continuar trabajando para materializar su sueño de liberar al mundo del cáncer de mama”, explicó Freda.