El aceite de las mil maravillas y la belleza

Silvia Ojanguren

El Aceite de Rosa de Granvillees es excepcional, es de esas promesas que se esperan deben merecerse. Sólo se ofrece dos veces al año, siempre y cuando sepa aprovecharse el momento: ese en que las rosas del Jardín Dior se revelan en todo su esplendor, plenas y aterciopeladas.

Entonces hay que recogerlas en una hora para prensarlas en frío y obtener un concentrado absoluto de pétalos frescos. Un aceite natural que debe formularse según los principios de la cosmética fresca. Se trata de oro vegetal precioso.



Hasta ahora, la cosmética se esforzaba en neutralizar la inflamación. Hoy, las increíbles propiedades del Aceite de Rosa de Granville abren la vía a un avance excepcional: la resolución de la inflamación.

Ampliamente explorada en el campo médico, la ciencia Dior la aplica a la investigación cosmética. Por primera vez, el Aceite de Rosa de Granville reactiva las tres fases identificadas de la reconstrucción cutánea. Durante tres semanas, la piel se reinicia, se recrea, se sublima. Al igual que la Rosa de Granville se vuelve cada día más bella, más resiliente.

El Aceite de Rosa de Granville se mezcla lentamente para dar nacimiento a un tratamiento excepcional: tres semanas de cura, tres aceites-sueros ambarinos. Cada vez, la sorpresa es total: una suavidad envolvente y fundente, una textura voluptuosa, una ósmosis total con la piel… Como un aceite, cada gota invita a un masaje sensual y reconfortante.

Como un suero, cada gota libera toda la potencia del Aceite de Rosa de Granville.  Y como el lujo no “se aplica”, La Cure Dior Prestige se vive, se siente, se respira. Cada textura de La Cure es sublimada por un ritual diseñado específicamente por el Dior Institut, que reconforta las pieles extenuadas.

El milagro de la Rosa se hace realidad en el corazón de la piel. El renacimiento es extraordinario: una piel más resistente a las agresiones y en el apogeo de su belleza. 3 semanas, 3 fórmulas que asocian la dosis precisa de Aceite de Rosa de Granville y de Néctar de Rosa de Granville.