DE TODO COMO EN BOTICA (3 noviembre ’10)

Silvia Ojanguren

Salud medioambiental

El significado gaélico de whisky es “agua de la vida”, y el agua es el corazón de los ingredientes naturales para el producto final. La casa Dewar´s utiliza líquido cristalino de la prístina Pilitie en el proceso de producción de su malta Aberfeldy. Posteriormente, al regresar el sobrante a la naturaleza se le da un tratamiento de limpieza mediante un lecho de juncos naturales para que sea desembocada en el río Tay, famoso por la pesca de truchas.



Este whisky es el de mayor demanda en todo el mundo, por ello a medida de que la infraestructura va creciendo sus fabricantes  no dejan de pensar en el medio ambiente. En las instalaciones donde el whisky es añejado para que alcance un sabor y suavidad óptima, se plantaron alrededor de 100,000 árboles autóctonos para mejorar el medio ambiente y proteger la vida silvestre. Creen fielmente que el bienestar de los elementos naturales de Escocia es fundamental para la calidad de su producción.

Igualdad total

Las tareas en busca de la equidad está en marcha y en el camino el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) calificó a la farmacéutica Eli Lilly México como referencia entre la iniciativa privada en la procuración de igualdad entre hombres y mujeres. El laboratorio obtuvo en 2010 la máxima calificación en la auditoría para refrendar el distintivo de Modelo de Equidad de Género (MEG). “Nuestra compañía obtuvo en el 2010 una evaluación perfecta, debido a que nuestras prácticas igualitarias cumplieron en un 100% con los parámetros solicitados por el Inmujeres”, aseguró Carlos Baños, su director general.

Lilly recibió, por séptimo año consecutivo, el distintivo MEG, con lo que la empresa se consolida como la única farmacéutica que ha ostentado el reconocimiento desde que éste fuera creado por el organismo del Gobierno Federal. “El respeto por la gente es uno de los valores más importantes para la compañía, por lo que la obtención de este reconocimiento es parte de una cultura que nosotros hemos implementado desde que iniciaron nuestras operaciones en el país”, indicó Carlos Baños.  La empresa ha cumplido “con todos los objetivos de este programa, y hoy en día el 50% de la plantilla laboral de la organización está compuesta por mujeres, quienes tienen una importante presencia en los niveles directivos, gerenciales y de supervisión”.

El jardín de la vida

El cuidado de la Tierra es muy importante, por eso Garnier ha trabajado junto con Pro Natura (organización dedicada a conservar la biodiversidad) en la limpieza de uno de los últimos pulmones de la Ciudad de México: La Sierra de Guadalupe, área natural protegida ubicada al norte de la urbe. A esta acción se unieron voluntarios, entre ellos la actriz y embajadora de la marca, Silvia Navarro. La tarea consistió en retirar de las brechas cortafuego los materiales altamente inflamables como medida preventiva para evitar la propagación de incendios, lo que dio inicio al proyecto anual de la marca contra el deterioro ambiental, cuyo objetivo principal será la reforestación de diez hectáreas para 2011 de la zona mencionada y que será llevado a cabo en alianza con Pronatura México.

La Sierra de Guadalupe se ha deteriorado en forma acelerada como resultado del crecimiento de la mancha urbana, lo que propicia el incremento de incendios forestales, la aparición de tiraderos de desechos sólidos, y el empleo inadecuado de la vegetación forestal para uso doméstico y leña combustible. Esta situación ha propiciado la perturbación y desaparición de hasta 73% de la cubierta forestal.

De plantas y sexo

El artículo científico “Argonauta en busca de clones: Plantas reprimidas sexualmente”, es el ensayo con el que Noé Valentín Durán Figueroa, estudiante de doctorado del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), obtuvo el Premio Nacional de Periodismo y Divulgación Científica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). El ensayo trata sobre la reproducción sexual en plantas. “Lo que hice fue usar analogías simples para desarrollar un texto científico. Así es más fácil que el público lo pueda entender”, señaló. Las plantas mutantes con las que trabajamos en el laboratorio de Jean Philippe Vielle Calzada, investigador del Cinvestav Irapuato y titular del proyecto, tienen la característica que no tienen sexo,  son reprimidas, pero sí pueden tener plantas de sí mismas, porque son clones. La alteración recae en lo que nosotros llamamos un gen argonauta. Durán Figueroa describe que las plantas denominadas arabidopsis thalina, son similares a las monjas, pues tienen celibato absoluto, pero a diferencia de las religiosas, las plantas si pueden tener hijos por sí mismas.