BUENA ESCUELA, SANA Y EDUCATIVA

BUENA ESCUELA, SANA Y EDUCATIVA

Antonio Ávila

Las experiencias en la vida escolar no tienen fronteras y en Estados Unidos hay inquietud de los padres porque los centros educativos son el lugar ideal para la enseñanza y ejemplo de conductas sanas de niños, ya que ellos pasan la mayor parte del tiempo en las aulas.

Los padres alzan sus voces y participan en una iniciativa para mejorar la salud de sus niños en las escuelas.



Michelle Jones madre de dos alumnos del centro de enseñanza Roots Charter School (Washington) reconoció la necesidad de que la escuela de sus hijos incorporen más actividades físicas en el horario escolar.

“Ahora más que nunca es crucial hacer que nuestros hijos e hijas sean más activos físicamente ya que el índice de obesidad infantil ha alcanzado el nivel más alto de la historia”.

Una campo de acción

Esta mujer se unió con otros padres para crear un consejo de asesoramiento que trabaja con escuelas locales para organizar eventos enfocados en la salud y el bienestar. Actividades como yoga y zumba, así como una alimentación sana inspiran a estudiantes, padres y miembros de la comunidad a ser físicamente más activos y tomar decisiones saludables a la hora de comer.

Otras escuelas están haciendo cambios saludables con programas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, que apoyan a comunidades a tener una vida más sana en lugares donde la población reside, trabaja, aprende y juega.

Con la ayuda, muchas comunidades del país están logrando progreso en este tema importante.

Ejemplos clave

El Distrito Escolar de Nueva York preparó 800,000 comidas diarias más sanas asegurándose de que los alimentos y refrescos cumplieran con ciertos requisitos sobre el contenido de sodio, grasa y calorías.

Un distrito escolar de Las Cruces en Nuevo México ha creado un espacio de actividad física para la comunidad durante horas extraescolares.

Tales mejoras pueden ayudar a prevenir la obesidad, problema progresivo de salud pública que incrementa las posibilidades de diabetes tipo 2, enfermedades cardiacas, varios tipos de cáncer y otros problemas de salud.

Buenos hábitos de alimentación y la participación regular en actividades físicas no sólo producen beneficios de salud, también están vinculados con un mejor rendimiento académico, ya que elevan destrezas como concentración y nivel de atención.

Los estudiantes que comen alimentos ricos en proteínas, vitaminas y minerales, son más propensos a un mejor rendimiento escolar que aquellos cuyas dietas incluyen abundancia de cosas menos saludables como dulces y comidas fritas.

Qué pueden hacer los padres para fomentar escuelas más sanas
Pedir agua disponible durante todo el día
Exhortar a maestros y administradores a gratificar a niños con recesos adicionales, lápices y borradores divertidos o tiempo para un juego especial, en vez de premiarlos con dulces.
Estimularlos a inscribirse en deportes, clubes de carreras y otras actividades físicas extracurriculares por la escuela, u ofrecerse a dirigirlas.
Hablar con vecinos para formar un grupo de caminata a la escuela, turnándose para acompañar a los niños hacia la escuela y de regreso a casa.