Amenazas insospechadas en el hogar

Antonio Ávila

Pude parecer una contradicción, pero productos de uso diario para limpieza pueden ser de los más sucios de la casa. Así que si pasas meses lavando trastes con la misma fibra esponja, te secas durante semanas sin cambiar toalla o usas el cepillo hasta que las cerdas se doblan, aguas…

Te conviene conocer cada cuánto debo cambiar ciertas cosas:



Toallas y sábanas

Quizá estos no sean los productos más emblemáticos de higiene y limpieza, pero los usamos a diario y pocas veces los cambiamos cuando debemos. Si la toalla se seca bien después de usada, puedes repetirle un máximo de dos semanas. Tus sábanas debes cambiarlas y lavarlas de una a dos semanas, todo depende de la cantidad de sudor y si te bañas antes de dormir.

Fibra esponja lava trastes

Una investigación determinó que la fibra esponja es la que acumula más bacterias la casa, lo que la convierte en el “lugar” más sucio. Un estudio de Scotch-Brite recomienda cambiarla cada 30 días para que las bacterias y hongos no contaminen. No importa el estado de tu fibra esponja, si la usas a diario, cámbiala por otra Scotch-Brite después de un mes.

Cepillo de dientes

La recomendación de odontólogos por años es que después de tres meses, el efecto del cepillo no es igual, así que hay que cambiarlo. Influye la forma del cepillado, porque hay algunos que se deforman mucho antes.

Paños o trapos

Los trapos para limpiar el baño y cocina pueden albergar igual o más microorganismos que las fibras-esponjas. Puedes lavarlos y secarlos bien al igual que las toallas. Para que limpien mejor y duren más, asigna una tarea a cada uno y no los confundas, para evitar la contaminación cruzada. Lava los paños de limpieza por separado de tu ropa y toallas, una vez por semana. Aprovecha la línea de productos de limpieza de Scotch-Brite, que tiene diferentes tipos de trapos y paños, además de fibras especiales para el baño.

Escoba y trapeador

Las escobas pueden durar mucho, dependerá del uso y el tipo de suelo que barran. Fíjate si las cerdas están muy dobladas y ya no hacen su trabajo para cambiarla. Tanto la escoba como el trapeador pueden durar un año o más si los cuidas y limpias después de cada uso.